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domingo, julio 07, 2013

Analistas políticos, periodismo y pensamiento único

En esta suerte de retiro laboral-espiritual en el que me encuentro y en el cual procuro no leer diarios nacionales, ni noticieros y mucho menos programas dominicales de tan rimbombantes y descarados otorongos mediáticos pues, cada vez que reviso uno de esos mercadillos mercachifleros de información impresa o en redes me encuentro con perlitas dignas de película de los tres chiflados. 

Tal es el caso de esta "inteligentísima" columna del Señor Ricardo Vásquez Kunze, otro caballero templario de esta suerte de amos y señores de la "opinión pública", de estos que fungen de periodistas y que se atribuyen el ostentoso epíteto de "analistas" de algo (si con suerte llegan a furibundos charlatanes con ese falso aire soberbio de palabreadores de la nada).

El mencionado palabrero profesional en dicha columna hace algunas justificaciones con la sangre hervida de tirria y antipatía hacia el presidente boliviano, que a todas luces y por alguna extraña razón detesta sin pudor ni demora, afirmando que bien ganado tiene lo de la retención de su avión en Austria y las presiones de algunos países europeos para revisar su aeronave.  

Armado de prodigioso verbo y con acuciosidad de relojero, además de algunos adjetivos rudimentarios, describe cual Gastón del chisme de callejón el triste periplo de tan detestado presidente. Pobre en palabras y riquezas de algún tipo concluye sagazmente en que merecida tiene la vejación, "al vejador le han respondido con un vejamen" afirma a rajatabla, casi sin pensarlo, guiado por su más crítico sentido de la proporción y el más pulcrísimo pensamiento crítico.

 Creo que el meollo del asunto es muy simple, parece que este señor (que me imagino debe terne un rosario de cartoncitos, certificados, membresías, estampitas de santos y vírgenes y demás acreditaciones que den fe de que es un superdotado e hiperreflexivo ente) es incapaz de diferenciar la libertad de expresión y opinión de la ignominia de exponer al peligro y vergüenza al representante de una nación, pretendiéndolo tratar como ciudadano se segunda al querer revisar un avión presidencial como si de un delincuente se tratara y, con él a todo su pueblo. ¿Todo en base a qué? chismes baratos.

Esto es algo que este, como muchos de esos que andan soberbiamente endilgándose ostentosamente el título de "conocedores de algo", analistas y periodistas que a falta de argumentación usan el viejo truco de El Trome y La Chuchi, hablando tonterías sin ton ni son, son incapaces de entender.

El día que estos señores sean así de "críticos, imparciales y objetivos" con sus amiguísimos, el día que Alvarez Rodrich y Rosa María Palacios sean críticos con gente como el fracasado exministro e informante de la CIA Fernando Rospigliosi, el día que sean críticos con los otorongos de sus colegas y demás fauna argollera y servil de medios privados, ese día el periodismo será lo que siempre debió ser, una profesión digna y valiente. No el vil oficio, mercantilista y mediocre en que lo han convertido.

Nada de eso es raro, ya nos tienen acostumbrados pues creen que nadie se da cuenta. Lo raro sería que hagan periodismo de verdad, profesional.

miércoles, abril 04, 2012

Sobre racismo y antonomasias... y pezuñentos


Foto: Martín Chambi "Víctor Mendívil con un campesino de Paruro" (1932)


A propósito de esto:

Mensaje Directo (privado) de periodista peruana el cual publicó por equivocación en Timeline de Twitter


¿Es "pezuñento" un término racista? En sentido estricto claro que no, aunque no existe en el español castizo es una despectiva palabra peruana que se usa para referirse a aquella persona que tiene los pies o pezuñas sucias y hediondas; sin embargo, las implicancias de este término en el Perú no se limitan a una mera valoración cualitativa de las pezuñas nada más, pues se debe tener en cuenta el contexto en el que se concibe y la carga implícita que lleva en él.

Las migraciones de indígenas a la capital, Lima, y con ellos su cultura, sus costumbres y forma de vida, dentro de las cuales es necesario mencionar la forma de vestir y hábitos de higiene supeditados siempre al contexto en el que viven y las condiciones climatologías, hicieron que cambiaran algunas de estas como el uso de ojotas (especie de sandalias de cuero hoy en día hechas de caucho reciclado de neumáticos de automóviles) por los zapatos,  producto del proceso de transculturización (lo que Aníbal Quijano reconoce como cholificación). Es a partir de uno de estos hechos que la percepción de los migrantes indígenas que tienen los pobladores de la costa, con costumbres, hábitos de higiene y forma de vida muy distintos, es de gente sucia y maloliente, dentro de los cuales cabe mencionar el peculiar mal olor de los pies al que se hace referencia con el término. 



¿Demasiada sensibilidad con el término? Podría decirse que sí si se tratase de Europa, China, Uzbekistán o algún país distinto pero en Perú tiene una especial significación, como "pata rajada" o "marrón" por ejemplo, que en sí mismas no van más allá de la significación semántica pero en su percepción histórico social lleva consigo una carga discriminadora implícita como parte de fenómenos sociales en los cuales, lamentable y evidentemente, se han tenido como principal bandera el desdén, menosprecio, menoscabo, ninguneo de culturas nativas ancestrales, de su sociedad y de su forma de vida, de su gente.

Que muchos no lo quieran admitir ya es otro rollo.

P.S.: Claro, pezuñento o pezuñentito podría usarse como palabra familiar de cariño y aprecio como cholito o serranito pero la significación del término no varía en esencia, además que no es ese el sentido en el tuit de marras.

Actualización: Por ahí me pasaron las voz sobre la existencia de un blog que posteó sobre el mismo tema. En verdad es muy divertido,jocoso e hilarante, como dice la frase: de la nada no sale nada. Sin mayores comentarios.

Y para culminar, creo que más allá del agravio se devela el doble rasero de la periodista, uno ante cámaras y micrófonos y otro en fueros internos, lo que realmente piensa.